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Israel Ríos: la genética de Dios, hábitos que se heredan y lo que dice la Biblia - Jerry Velazquez

8 jul 2023
5 min de lectura

Actualizado: 8 oct

"En muchas iglesias se predica sobre el alma y el espíritu, y el cuerpo queda como un tema de segunda." Con esa idea abre la conversación del episodio 28 de Una Plática Muy Natural, donde Jerry Velázquez recibe a Israel Ríos Martínez, psicólogo y teólogo, autor del libro Génesis, el libro de los genes. Hablan de herencia, de hábitos, de enamoramiento y de lo que la Biblia dice sobre las "maldiciones generacionales". Es una plática llena de ideas atrevidas. Por eso este artículo resume lo que dijo Israel, aclara qué es opinión suya y señala dónde la ciencia dice algo distinto o más matizado.

Lo que heredas y lo que decides

Israel plantea una idea que casi todos reconocemos: en muchas familias no solo se hereda la genética, también se heredan los hábitos. La forma de comer, la relación con el alcohol, la costumbre de no ir al médico hasta que duele, la idea de que descansar es flojera. Eso segundo, dice, sí se puede cambiar, y cambiarlo tiene efecto en los hijos.

Pone un ejemplo personal: en su casa, con dos hermanos, aprendió a tomar solo un pedazo de pollo y dejar el resto para los demás. Al casarse repitió el patrón, aunque ya no hacía falta. Su conclusión es que hay costumbres que se aprenden sin saber de dónde.

"Eres lo que comes": informar al cuerpo

Una de sus frases más repetidas es que "informamos" a nuestro cuerpo con lo que consumimos y con lo que vivimos. Un refresco diario durante años, un café para no dormir, el enojo constante o la adrenalina de vivir a la defensiva dejan huella en el organismo. En su visión, la ansiedad y las adicciones tienen una parte biológica y una parte emocional: por ejemplo, alguien que bebe por llevar veinte años enojado con un hermano necesita atender el enojo, además de la bebida.

Esta parte coincide con lo que la medicina reconoce: los hábitos de alimentación, sueño, alcohol y estrés influyen en la salud, y los hijos suelen imitar los hábitos de sus padres. Para la mayordomía del cuerpo desde la fe, puedes leer también cuidar nuestro cuerpo.

La Biblia y la herencia

Israel apoya su idea en un texto clave. El segundo mandamiento dice: "Yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos" (Éxodo 20:5-6, RVR1960). Para él, el pasaje habla de genética y trae una cláusula: Dios puede romper el ciclo cuando la persona cambia de hábitos y guarda sus mandamientos.

También cita Génesis 1:11: "Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género". Y Proverbios 22:6: "Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él", que él relaciona con los hábitos que se fijan en las etapas tempranas.

Enamoramiento, noviazgo y cambio de hábitos

Como psicólogo, Israel dice que el enamoramiento libera sustancias como la dopamina y la serotonina, y que por eso es un tiempo muy vulnerable y a la vez de mucha motivación para cambiar. Pone el ejemplo del joven que, enamorado, se baña, se peina y arregla su casa. Su consejo es aprovechar ese periodo para formar buenos hábitos y observar si la otra persona respeta la fe. "Si no pudiste cambiarlo en el noviazgo, no lo vas a cambiar después", resume. Es una advertencia razonable, pero no una regla: las personas pueden cambiar, y esos cambios necesitan tiempo y voluntad propia.

Jerry cuenta, por su parte, que en su noviazgo sintió que su esposa modificó muchas actitudes suyas, y que un desconocido le dijo una noche: "lo que tú ames más que a Dios, Dios te lo va a quitar".

Isaac y Rebeca: un patrón de familia

Israel lee Génesis como un libro de patrones familiares. Isaac recibió esposa sin haberla cortejado; Rebeca era estéril; tuvieron gemelos que pelearon desde el vientre; y de ancianos, la pareja estaba dividida: Isaac prefería a Esaú y Rebeca a Jacob. Para Israel, es un ejemplo de cómo se repiten las dinámicas. Anota que muchos pastores son hermanos mayores y que el primogénito suele cargar más responsabilidad.

Son observaciones interesantes, pero no pruebas. La Biblia narra estas historias sin dar un manual genético; atribuirles causas biológicas concretas es una interpretación de Israel.

La parte incómoda: dónde la ciencia dice algo distinto

Varias afirmaciones del episodio no se sostienen con la evidencia actual, y conviene decirlo:

  • "Adán" y "ADN". Israel relaciona las letras de Adán con las siglas de ácido desoxirribonucleico. Es una coincidencia de letras en español; "Adán" viene del hebreo adam ("hombre"), y "ADN" es una abreviatura moderna. No hay una conexión lingüística.

  • Herencia de miedos. Israel menciona un experimento donde las crías heredan el miedo a un objeto. Existe un estudio en ratones, publicado en Nature Neuroscience (Dias y Ressler), en el que crías de ratones condicionados a temer un olor mostraron sensibilidad a ese olor. Es una línea de investigación llamada herencia epigenética y sigue siendo discutida; no demuestra que las personas hereden fobias de esa manera.

  • "Una gota de semen guarda mil veces más información." Es una afirmación sin respaldo científico que conocemos.

  • Diabetes, ansiedad y adicciones. Dependen de varios factores a la vez: genes, hábitos, entorno, estrés y salud mental. Atribuir una enfermedad a un solo factor, sea biológico o espiritual, puede dañar. Si alguien enfrenta una enfermedad, necesita atención médica, no un juicio.

Y lo que Jesús dijo sobre culpar a los padres

Los discípulos preguntaron ante un hombre ciego de nacimiento: "Maestro, ¿quién pecó, este o sus padres, para que haya nacido ciego?" Jesús respondió: "No es que pecó este, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él" (Juan 9:2-3, RVR1960). Israel lo comenta como un ejemplo de que los discípulos conocían la idea de herencia. Pero la respuesta de Jesús rechaza que la enfermedad sea siempre un castigo.

El profeta Ezequiel también lo dice: "El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo" (Ezequiel 18:20, RVR1960). Cada persona es responsable de sus decisiones, y nadie está condenado por lo que hicieron sus padres.

La sangre y la regeneración

Israel termina con un tema espiritual: así como Adán trajo caída, Jesús, "hijo del hombre", vino a regenerar. Habla de la sangre de Cristo como limpieza. Esta es la parte más claramente teológica del episodio. En términos bíblicos, la sangre de Cristo se asocia con el perdón de pecados, no con información genética.

Cinco ideas prácticas

  1. Revisa los hábitos que heredaste (comida, alcohol, enojo, dinero) y decide cuáles quieres seguir.

  2. Atiende el origen emocional de una adicción o ansiedad con ayuda profesional, no solo la conducta.

  3. No juzgues la enfermedad de otros como señal de falta de fe.

  4. Chequeos médicos regulares, sobre todo si hay antecedentes familiares.

  5. Forma buenos hábitos en tus hijos desde pequeños, con ejemplo y conversación.

Esta nota es informativa y no sustituye a un médico o psicólogo.

Preguntas frecuentes

¿Quién es Israel Ríos? Es psicólogo y teólogo, autor de Génesis, el libro de los genes, y comparte contenido en redes sociales sobre fe y ciencia.

¿La Biblia habla de maldiciones generacionales? El segundo mandamiento menciona que las consecuencias de la maldad de los padres alcanzan a los hijos, y también afirma la misericordia de Dios. Cómo se interpreta es un tema de debate teológico.

¿Las enfermedades se heredan por pecado? Jesús, en Juan 9, desmiente esa idea. Algunas enfermedades tienen componente genético, pero no son un castigo.

Mira el episodio completo en el video de esta página para escuchar a Israel con sus palabras.

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