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Alejandro Tommasi se hizo cristiano: lo que su testimonio le pide a la Iglesia (y a sus críticos) - Jerry Velazquez

hace 1 hora
12 min de lectura

Tiene 69 años, más de cuatro décadas en la televisión mexicana y un Premio Bravo por El Manantial. Y a principios de septiembre de 2026 le dijo a una revista de espectáculos algo que no esperaba nadie: "Soy cristiano y mi vida ha cambiado mucho".

En cuestión de horas, los titulares ya habían decidido de qué se trataba la noticia. Pero si lees lo que Alejandro Tommasi dijo de verdad, la historia es otra, y nos incomoda a todos.


Qué dijo exactamente Alejandro Tommasi

La entrevista fue con TVNotas y la retomaron medios como Univision e Infobae el 8 de septiembre. Estos son los datos que sí están en sus palabras:

  • Asiste desde hace unos dos años a la Iglesia Presbiteriana San Pablo y recientemente terminó un curso de doctrina.

  • Sobre su fe: "Yo siempre he sido muy religioso y espiritual, pero tenía otro concepto de Jesucristo... Cristo me estaba buscando. Él fue quien me trajo al camino".

  • Sobre lo que ha recibido: "Me ha dado felicidad, paz, tranquilidad".

  • Sobre su vida sentimental: "Mis preferencias han cambiado y nadie lo sabe. Mi vida es como muy así [privada]".

  • Y la frase que más se citó: "No es que me gusten los hombres o no. Soy cristiano, y en la cristiandad hay cosas que no se permiten".

Para entender por qué pesa tanto, hay que recordar el contexto. En 2015 habló públicamente de su homosexualidad y dijo que lo habían sacado del clóset "de la peor manera". Estuvo casado con Óscar Ruiz; la relación terminó en 2018. En 2022 se describió como pansexual. Es decir, no es alguien que haya vivido su vida en secreto: la vivió a la vista de todos, y ahora su fe también es pública.


Alejandro Tommasi, actor mexicano, quien reveló en 2026 que se convirtió al cristianismo

Lo que no dijo (y le atribuyeron)

Varios titulares resumieron todo en "deja la homosexualidad" o "renuncia a sus preferencias". Léelo otra vez: "No es que me gusten los hombres o no". Él no está anunciando una "cura", ni hablando de una terapia, ni prometiendo que sus sentimientos desaparecieron. Está diciendo algo más sencillo y más difícil: que ahora ordena su vida según lo que entiende que enseña su fe.

Esa diferencia importa. Una cosa es lo que una persona siente; otra, lo que decide hacer con eso. Tommasi habla de lo segundo. Si tú, como cristiano, compartes su testimonio con la etiqueta "Dios le quitó lo gay", estás poniendo en su boca algo que él no afirmó.

Y conviene decirlo claro: en México las llamadas "terapias de conversión" están prohibidas y sancionadas desde 2024, con una reforma que entró en vigor en junio de ese año. Nada en el testimonio de Tommasi apunta a eso. Lo que describe es una congregación, un curso de doctrina y una decisión personal.


La postura de quienes lo critican

Hay que escuchar a la otra parte sin caricaturizarla. Para muchas personas de la comunidad LGBT, declaraciones como esta duelen. Su argumento es serio: durante décadas, jóvenes fueron presionados en iglesias para "cambiar", y muchos cargaron culpa, depresión o rechazo familiar. Cuando un famoso dice "en la cristiandad hay cosas que no se permiten", temen que ese mensaje se use para presionar a un adolescente que todavía no sabe cómo hablar con sus papás.

Esa preocupación no es un invento. Merece respuesta, no burla.

La respuesta cristiana honesta tiene dos partes. Primero: la Biblia sí pone límites a la sexualidad, y no solo a la de las personas LGBT; también a la del heterosexual infiel, al que consume pornografía, al que vive en unión libre. Nadie llega a Cristo con su vida sexual en regla. Segundo: esos límites se proponen, no se imponen. Un adulto que decide seguirlos por convicción está ejerciendo su libertad, igual que el que decide no seguirlos. Lo que no se vale es forzar, humillar o amenazar a nadie.


"Cristo me estaba buscando": lo que dice la Biblia

La frase de Tommasi es casi una paráfrasis de Jesús:

"Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido." — Lucas 19:10 (RVR1960)

Fíjate en el orden. No es el hombre el que encuentra el camino y se lo gana; es Dios el que sale a buscar. Eso le quita el mérito al converso y también a la iglesia que lo recibió.

Pablo describe el cambio así:

"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." — 2 Corintios 5:17 (RVR1960)

Y a la iglesia de Corinto, después de enumerar una lista larga de pecados en la que entran avaros, borrachos, ladrones y distintas conductas sexuales, le dice:

"Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios." — 1 Corintios 6:11 (RVR1960)

"Algunos" de la iglesia. No los de afuera. La congregación de Corinto estaba llena de gente con pasado, y Pablo no los separó por categoría de pecado.

Pero hay otro versículo que la Iglesia olvida cuando celebra a un famoso:

"estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;" — Filipenses 1:6 (RVR1960)

"La perfeccionará". Futuro. Tommasi lleva dos años en esto. Está empezando, como todos empezamos alguna vez.


Qué hacer si eres cristiano: cinco cosas para esta semana


1. No lo conviertas en trofeo. Compartir su nota con "¡Uno más para el Reino!" y un emoji de victoria lo reduce a marcador. Un converso famoso necesita discipulado, no un escenario. La historia está llena de celebridades que la Iglesia subió al púlpito demasiado pronto y luego dejó caer.


2. No publiques lo que él no dijo. Antes de compartir, lee sus citas completas. Si el titular dice más que la entrevista, no lo repitas.


3. Ora por él por nombre. Va a recibir críticas de quienes lo acusan de traicionar a su comunidad y presión de cristianos que querrán usarlo. Las dos cosas cansan.


4. Revisa cómo hablas en tu casa. Si tienes hijos, sobrinos o alumnos, piensa: ¿cómo comentaste esta noticia frente a ellos? Si alguno de ellos batalla con su identidad, lo que escuchó en la sobremesa le dijo si puede contarte o no. Aquí escribí sobre lo que he aprendido en las conversaciones más honestas, y aplica igual en casa.


5. Recuerda que la conversión tiene costo. En México, a Tommasi le va a costar comentarios y quizá trabajo. En otros países cuesta muchísimo más: aquí conté la historia de un padre en Uganda al que golpearon sus propios hijos por hacerse cristiano. Seguir a Cristo nunca ha sido la opción cómoda.


Y si no eres creyente

Tal vez no compartes nada de lo que Tommasi cree. Está bien. Pero se vale reconocer esto: un hombre de 69 años, con carrera hecha, decidió decir en público algo que sabía que le iba a traer críticas. La burla fácil ("ya se le zafó un tornillo", "lo lavaron") no le hace justicia a la complejidad de una persona.

Del otro lado, si su testimonio te removió algo y estás batallando con culpa, ansiedad o conflicto sobre tu identidad o tu fe, no lo cargues solo. Habla con un psicólogo o terapeuta con cédula profesional, y si eres creyente, también con un pastor que te escuche sin prisa. Buscar ayuda no es falta de fe. Si estás en crisis, en México puedes llamar a la Línea de la Vida: 800 911 2000.


Lo que su historia nos deja

La noticia de Alejandro Tommasi va a pasar en una semana. Lo que queda es la pregunta de fondo: ¿la Iglesia está lista para recibir a gente con pasado público, sin morbo y sin propaganda?

Porque ser cristiano no nos quita voz, pero tampoco nos da permiso de usar la historia de otro para ganar una discusión.

Si conoces a alguien que llegó a Cristo con una historia que la iglesia no sabía cómo tratar, o si esa persona eres tú, escríbeme. Quiero escuchar cómo te recibieron, y qué te hubiera gustado que hicieran distinto.


Preguntas frecuentes

¿Alejandro Tommasi se hizo cristiano? Sí. En una entrevista con TVNotas publicada en septiembre de 2026 dijo que es cristiano y que asiste desde hace unos dos años a la Iglesia Presbiteriana San Pablo, donde terminó un curso de doctrina.

¿Alejandro Tommasi dejó de ser gay? Él no lo dijo así. Afirmó: "No es que me gusten los hombres o no. Soy cristiano, y en la cristiandad hay cosas que no se permiten". Habla de una decisión de vida por su fe, no de una "cura".

¿A qué iglesia va Alejandro Tommasi? Según lo que declaró, a la Iglesia Presbiteriana San Pablo. No dio más detalles de la congregación ni de su ubicación.


Alejandro Tommasi se hizo cristiano: lo que su testimonio le pide a la Iglesia (y a sus críticos) - Jerry Velazquez

Intención de búsqueda: quien teclea "Alejandro Tommasi cristiano" quiere saber qué dijo exactamente, en qué iglesia está y qué significa su cambio, sin el filtro del chisme. Ángulo: la mayoría de las notas se quedaron en el titular sobre su sexualidad. Aquí separamos lo que él dijo de lo que le atribuyeron, y usamos su caso para hablar de algo que casi nadie trata: cómo recibir a un converso público sin volverlo trofeo ni blanco de burla. Duplicados: revisé los posts recientes del blog y los documentos del proyecto; no hay nada sobre Tommasi. Es un tema nuevo.

Tiene 69 años, más de cuatro décadas en la televisión mexicana y un Premio Bravo por El Manantial. Y a principios de septiembre de 2026 le dijo a una revista de espectáculos algo que no esperaba nadie: "Soy cristiano y mi vida ha cambiado mucho".

En cuestión de horas, los titulares ya habían decidido de qué se trataba la noticia. Pero si lees lo que Alejandro Tommasi dijo de verdad, la historia es otra, y nos incomoda a todos.


Qué dijo exactamente Alejandro Tommasi

La entrevista fue con TVNotas y la retomaron medios como Univision e Infobae el 8 de septiembre. Estos son los datos que sí están en sus palabras:

  • Asiste desde hace unos dos años a la Iglesia Presbiteriana San Pablo y recientemente terminó un curso de doctrina.

  • Sobre su fe: "Yo siempre he sido muy religioso y espiritual, pero tenía otro concepto de Jesucristo... Cristo me estaba buscando. Él fue quien me trajo al camino".

  • Sobre lo que ha recibido: "Me ha dado felicidad, paz, tranquilidad".

  • Sobre su vida sentimental: "Mis preferencias han cambiado y nadie lo sabe. Mi vida es como muy así [privada]".

  • Y la frase que más se citó: "No es que me gusten los hombres o no. Soy cristiano, y en la cristiandad hay cosas que no se permiten".

Para entender por qué pesa tanto, hay que recordar el contexto. En 2015 habló públicamente de su homosexualidad y dijo que lo habían sacado del clóset "de la peor manera". Estuvo casado con Óscar Ruiz; la relación terminó en 2018. En 2022 se describió como pansexual. Es decir, no es alguien que haya vivido su vida en secreto: la vivió a la vista de todos, y ahora su fe también es pública.


Lo que no dijo (y le atribuyeron)

Varios titulares resumieron todo en "deja la homosexualidad" o "renuncia a sus preferencias". Léelo otra vez: "No es que me gusten los hombres o no". Él no está anunciando una "cura", ni hablando de una terapia, ni prometiendo que sus sentimientos desaparecieron. Está diciendo algo más sencillo y más difícil: que ahora ordena su vida según lo que entiende que enseña su fe.

Esa diferencia importa. Una cosa es lo que una persona siente; otra, lo que decide hacer con eso. Tommasi habla de lo segundo. Si tú, como cristiano, compartes su testimonio con la etiqueta "Dios le quitó lo gay", estás poniendo en su boca algo que él no afirmó.

Y conviene decirlo claro: en México las llamadas "terapias de conversión" están prohibidas y sancionadas desde 2024, con una reforma que entró en vigor en junio de ese año. Nada en el testimonio de Tommasi apunta a eso. Lo que describe es una congregación, un curso de doctrina y una decisión personal.


La postura de quienes lo critican

Hay que escuchar a la otra parte sin caricaturizarla. Para muchas personas de la comunidad LGBT, declaraciones como esta duelen. Su argumento es serio: durante décadas, jóvenes fueron presionados en iglesias para "cambiar", y muchos cargaron culpa, depresión o rechazo familiar. Cuando un famoso dice "en la cristiandad hay cosas que no se permiten", temen que ese mensaje se use para presionar a un adolescente que todavía no sabe cómo hablar con sus papás.

Esa preocupación no es un invento. Merece respuesta, no burla.

La respuesta cristiana honesta tiene dos partes. Primero: la Biblia sí pone límites a la sexualidad, y no solo a la de las personas LGBT; también a la del heterosexual infiel, al que consume pornografía, al que vive en unión libre. Nadie llega a Cristo con su vida sexual en regla. Segundo: esos límites se proponen, no se imponen. Un adulto que decide seguirlos por convicción está ejerciendo su libertad, igual que el que decide no seguirlos. Lo que no se vale es forzar, humillar o amenazar a nadie.



"Cristo me estaba buscando": lo que dice la Biblia

La frase de Tommasi es casi una paráfrasis de Jesús:

"Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido." — Lucas 19:10 (RVR1960)

Fíjate en el orden. No es el hombre el que encuentra el camino y se lo gana; es Dios el que sale a buscar. Eso le quita el mérito al converso y también a la iglesia que lo recibió.

Pablo describe el cambio así:

"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." — 2 Corintios 5:17 (RVR1960)

Y a la iglesia de Corinto, después de enumerar una lista larga de pecados en la que entran avaros, borrachos, ladrones y distintas conductas sexuales, le dice:

"Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios." — 1 Corintios 6:11 (RVR1960)

"Algunos" de la iglesia. No los de afuera. La congregación de Corinto estaba llena de gente con pasado, y Pablo no los separó por categoría de pecado.

Pero hay otro versículo que la Iglesia olvida cuando celebra a un famoso:

"estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;" — Filipenses 1:6 (RVR1960)

"La perfeccionará". Futuro. Tommasi lleva dos años en esto. Está empezando, como todos empezamos alguna vez.


Qué hacer si eres cristiano: cinco cosas para esta semana

1. No lo conviertas en trofeo. Compartir su nota con "¡Uno más para el Reino!" y un emoji de victoria lo reduce a marcador. Un converso famoso necesita discipulado, no un escenario. La historia está llena de celebridades que la Iglesia subió al púlpito demasiado pronto y luego dejó caer.

2. No publiques lo que él no dijo. Antes de compartir, lee sus citas completas. Si el titular dice más que la entrevista, no lo repitas.

3. Ora por él por nombre. Va a recibir críticas de quienes lo acusan de traicionar a su comunidad y presión de cristianos que querrán usarlo. Las dos cosas cansan.

4. Revisa cómo hablas en tu casa. Si tienes hijos, sobrinos o alumnos, piensa: ¿cómo comentaste esta noticia frente a ellos? Si alguno de ellos batalla con su identidad, lo que escuchó en la sobremesa le dijo si puede contarte o no. Aquí escribí sobre lo que he aprendido en las conversaciones más honestas, y aplica igual en casa.

5. Recuerda que la conversión tiene costo. En México, a Tommasi le va a costar comentarios y quizá trabajo. En otros países cuesta muchísimo más: aquí conté la historia de un padre en Uganda al que golpearon sus propios hijos por hacerse cristiano. Seguir a Cristo nunca ha sido la opción cómoda.


Y si no eres creyente

Tal vez no compartes nada de lo que Tommasi cree. Está bien. Pero se vale reconocer esto: un hombre de 69 años, con carrera hecha, decidió decir en público algo que sabía que le iba a traer críticas. La burla fácil ("ya se le zafó un tornillo", "lo lavaron") no le hace justicia a la complejidad de una persona.

Del otro lado, si su testimonio te removió algo y estás batallando con culpa, ansiedad o conflicto sobre tu identidad o tu fe, no lo cargues solo. Habla con un psicólogo o terapeuta con cédula profesional, y si eres creyente, también con un pastor que te escuche sin prisa. Buscar ayuda no es falta de fe. Si estás en crisis, en México puedes llamar a la Línea de la Vida: 800 911 2000.


Lo que su historia nos deja

La noticia de Alejandro Tommasi va a pasar en una semana. Lo que queda es la pregunta de fondo: ¿la Iglesia está lista para recibir a gente con pasado público, sin morbo y sin propaganda?

Porque ser cristiano no nos quita voz, pero tampoco nos da permiso de usar la historia de otro para ganar una discusión.

Si conoces a alguien que llegó a Cristo con una historia que la iglesia no sabía cómo tratar, o si esa persona eres tú, escríbeme. Quiero escuchar cómo te recibieron, y qué te hubiera gustado que hicieran distinto.


Preguntas frecuentes

¿Alejandro Tommasi se hizo cristiano? Sí. En una entrevista con TVNotas publicada en septiembre de 2026 dijo que es cristiano y que asiste desde hace unos dos años a la Iglesia Presbiteriana San Pablo, donde terminó un curso de doctrina.

¿Alejandro Tommasi dejó de ser gay? Él no lo dijo así. Afirmó: "No es que me gusten los hombres o no. Soy cristiano, y en la cristiandad hay cosas que no se permiten". Habla de una decisión de vida por su fe, no de una "cura".

¿A qué iglesia va Alejandro Tommasi? Según lo que declaró, a la Iglesia Presbiteriana San Pablo. No dio más detalles de la congregación ni de su ubicación.

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