top of page

Al músico de tu iglesia también deberían pagarle - Jerry Velazquez

29 mar 2024
6 min de lectura

Actualizado: hace 2 días

Llegan, tocan y se van. Nadie sabe en qué camión se fueron ni si cenaron.

"Yo creo que a los músicos se les debería dar un honorario. Se les debería pagar. Si el pastor cobra diezmos, al músico también le deberían de dar."

Lo dice Álvaro López, que lleva más de treinta años dentro de ese mundo y que hoy tiene una banda propia, una disquera y tres hijos músicos.

El dato que casi nadie usa en esta discusión

La objeción de siempre es que servir en la iglesia es servir, y que pagar contamina el servicio. Es un argumento serio y más adelante lo tomo en serio.

Pero conviene saber que el arreglo contrario no lo inventó el mercado. En el templo de Jerusalén, los músicos eran un caso aparte y está escrito con todas sus letras:

"Y de estos había cantores, jefes de familias de los levitas, los cuales moraban en las cámaras del templo, exentos de otros servicios, porque de día y de noche estaban en aquella obra" (1 Crónicas 9:33, RVR1960).

Exentos de otros servicios. Es decir: no se les pedía tocar además de trabajar en otra cosa. Y Nehemías 11:23 remata que había una asignación diaria para los cantores por orden del rey.

No es un detalle decorativo. Es el reconocimiento de que un músico que ensaya de verdad no puede hacerlo en los ratos libres. Pablo lo generaliza después: "los que sirven al altar, del altar participan" (1 Corintios 9:13-14, RVR1960).

Quién es Álvaro López

Álvaro López es baterista y productor mexicano. Entró a Torre Fuerte en 1991 y salió de ahí a la producción, que es hoy su trabajo principal. Su ficha como artista Yamaha contabiliza más de 150 discos producidos y nominaciones al Grammy, a los Dove Awards y a los Premios Arpa.

La lista de con quién ha trabajado explica su punto de vista: Alex Acuña, Abraham Laboriel, Paul Jackson Jr., Michael Landau, Gonzalo Rubalcaba. Ninguno es figura de la música cristiana. Todos son de los mejores del mundo en lo suyo.

Su disco más reciente es Jericó, de 27 canciones. Lleva el nombre de su papá, también baterista, y es hermano del ingeniero de audio Rubén López, cuya historia conté hace poco desde el otro lado.

"El músico está solo"

Esa es la frase que repitió tres veces en la plática.

"Hay gente que se le fueron los sueños. Hay gente que los pastores le robaron los sueños. Hay gente que la misma iglesia le robó los sueños."

Su diagnóstico tiene un nombre: orfandad. Dice que hay una comunidad enorme de músicos sin pastorear, gente que entra al templo por la puerta de servicio y sale por la misma, sin que nadie le pregunte cómo va su casa.

Y lo que propone no empieza por el dinero: "Cuando menos invítalos a desayunar. Cuando menos ve a su casa y ve cómo está su vida. Preocúpate por ellos, no nada más que lleguen y toquen y se van."

Esa frase —llegan, tocan y se van— describe con precisión incómoda cómo funciona el ministerio de alabanza en muchas congregaciones, y conecta con algo que ya tratamos aquí sobre por qué una iglesia puede estar llena y no sentirse como familia.

La burbuja

El segundo tema es más duro y él lo dice sin anestesia: "Uno nunca va a poder hacer algo trascendental en la música en la iglesia hasta que el mundo cristiano tenga más cultura."

Su argumento no es de gusto, es de oficio. Enumera a los productores que considera la cima —Pharrell Williams, Quincy Jones, David Foster, Max Martin— y observa que ninguno es cristiano. Luego enumera a los músicos que a él lo formaron —Monk, Coltrane, Jaco Pastorius, Herbie Hancock, Wes Montgomery— y dice que en la iglesia nadie los nombra.

"Estamos acostumbrados a que la música de adoración tiene dos acordes y cantan la misma melodía."

Su comparación favorita es doméstica: "Las únicas tortas buenas no son las de jamón. Hay de milanesa, de pierna. Pero para echarle jamón hay que comprar jamón." Traducido: para hacer música distinta hay que estudiar armonía, orquestación, mezcla. No hay atajo.

Y aquí hay algo que no me esperaba: en la misma conversación defiende a la gente que critica. Dice que fue a un curso con Chris Rocha y que le llamó la atención la seriedad con la que viven lo que cantan. "Miel San Marcos tiene todo mi respeto porque lo que cantan lo viven." Su reclamo no es contra el worship. Es contra hacerlo sin estudiar.

Lo incómodo: dos cosas

Primera: el argumento del pago tiene un contra real, y él mismo lo puso.

Cuando le señalé que pagar puede atraer gente por puro interés, no lo negó: "Sí, también puede ser una doble arma." Hay que decir además que la mayoría de las congregaciones en México no tienen presupuesto para nadie, y que en muchas el pastor tampoco cobra. La frase "si el pastor cobra diezmos" asume una estructura que no es la de todos.

Lo que sí queda en pie del reclamo, y es lo verificable, es lo otro: la iglesia le pide al músico ensayos entre semana, disponibilidad los domingos y que no toque en la música secular, y al mismo tiempo espera que se mantenga solo. Esa combinación no se sostiene, cobre o no cobre.

Segunda: una cosa que dijo como comprobada y no lo está.

Durante la plática contó que los romanos usaban una vara con esponja en las letrinas comunales, que la enjuagaban en vinagre y la compartían, y que esa es la esponja que le acercaron a Jesús en la cruz. Dijo que está comprobado. Fui a revisarlo.

La primera mitad sí está documentada: el objeto existía. Se llama xilosponguio o *tersorium*, aparece en un fresco de Ostia del siglo II y en una carta en papiro de la misma época, y en efecto se limpiaba en vinagre o agua salada.

La segunda mitad es otra cosa. La identificación con la esponja de la crucifixión es la tesis de un artículo publicado en 2023 en el Global Journal of Classical Theology, cuyo propio título habla de "resonancias" escatológicas, no de un hallazgo. No hay evidencia de que fuera ese objeto. Y los evangelios dan un dato que apunta en otra dirección: "tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber" (Mateo 27:48, RVR1960). Juan dice hisopo.

Lo digo con respeto y sin ganas de desarmar a nadie: la humillación de la cruz no necesita ese refuerzo, y una ilustración que se repite como hecho comprobado termina costándole credibilidad a quien la usa. El vinagre solo ya era la bebida barata del soldado ofrecida a un moribundo. Con eso basta.

Qué revisar esta semana

Si eres pastor: pregúntale a un músico de tu equipo cómo llegó el domingo pasado y cómo se fue. Literalmente en qué se transportó. La respuesta te va a decir más que cualquier encuesta.

Si eres músico: Álvaro dice que su error más grande fue esperar demasiado de la gente. "La libertad emocional más grande es no esperar nada de nadie." No es cinismo; es dejar de cobrarle a otros una deuda que no contrajeron.

Si estás formando a alguien: él cuenta que su propio papá lo mandaba desde los doce años a cargar y armar baterías, y que era muy estricto. Es el mismo papá, y la misma escuela, que su hermano Rubén describe desde su propio lado. Vale la pena preguntarse qué parte de eso se hereda a propósito y qué parte se transmite sin que nadie lo decida.

Y una que aplica a cualquier oficio: "Si tú no tienes actitud de aprendiz, nunca vas a tener ambición. Te vas a quedar ahí."

El episodio completo

La conversación completa con Álvaro López en Una Plática Muy Natural.

Preguntas frecuentes

¿Se le debe pagar a los músicos de la iglesia?

No hay una norma única. Lo que sí está en la Biblia es que los cantores del templo estaban exentos de otros servicios y recibían una asignación diaria (1 Crónicas 9:33; Nehemías 11:23). El argumento de Álvaro López es que exigir dedicación profesional sin ningún respaldo económico es una contradicción.

¿Quién es Álvaro López, el baterista?

Baterista y productor mexicano. Entró a Torre Fuerte en 1991, lleva más de 150 discos producidos y nominaciones al Grammy, Dove y Premios Arpa. Su disco más reciente es Jericó.

¿La esponja de la crucifixión era una esponja de letrina romana?

No está comprobado. El objeto romano existía y se limpiaba en vinagre, pero la identificación con la esponja de la cruz es una hipótesis publicada en 2023, no un hecho histórico. Mateo 27:48 menciona una caña y Juan 19:29 un hisopo.

  • Instagram
  • Facebook
  • X
  • YouTube
  • TikTok
1/90
bottom of page