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La humildad en el ministerio y la música cristiana: peligros y cómo recuperarla - Jerry Velazquez

1 feb 2024
3 min de lectura

Actualizado: 8 oct

grupo de musica cristiana
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Por qué la humildad importa tanto en quien sirve

Quien dirige alabanza, predica o canta en una iglesia está expuesto: tiene escenario, aplausos y, a veces, seguidores. Esa exposición es una oportunidad de servir, pero también un riesgo. La Biblia advierte: "Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu" (Proverbios 16:18, RVR1960). La humildad no es hablar bajito ni negarse a recibir un elogio; es saber quién es Dios y quiénes somos nosotros.

Cómo se ve la soberbia en el ministerio

Sin señalar a nadie en particular, hay señales que cualquier ministro o músico puede revisar en sí mismo:

  • Molestarse si no se le reconoce, se le presenta mal o no se le da el mejor lugar.

  • Tratar con desdén al equipo técnico, a los voluntarios o a los jóvenes que apenas empiezan.

  • No aceptar corrección de pastores, compañeros o de su propia familia.

  • Convertir la adoración en exhibición: que importe más el sonido personal que lo que la congregación vive.

  • Creerse por encima de la tentación. Pablo advierte: "El que piense estar firme, mire que no caiga" (1 Corintios 10:12, RVR1960).

  • Hablar de Dios con la boca, pero vivir como si no necesitara arrepentirse.

Lo que dice la Biblia

"Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes" (Santiago 4:6, RVR1960). Pedro lo repite y agrega una promesa: "Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo" (1 Pedro 5:6, RVR1960).

Pablo da una pauta para el servicio: "Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a sí mismo" (Filipenses 2:3, RVR1960). Y el modelo es Cristo, de quien se dice que "se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte" (Filipenses 2:8, RVR1960).

Juan el Bautista resumió la actitud del siervo en una frase: "Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe" (Juan 3:30, RVR1960).

El músico y el ministro como siervos, no como estrellas

Un músico cristiano es un artista, pero en la iglesia su llamado es acompañar a otros a encontrarse con Dios. Eso exige técnica y estudio, y también carácter. La excelencia y la humildad no se oponen: se puede tocar muy bien y, aun así, servir con un corazón sencillo. Si te interesa el lado musical, puedes leer sobre el poder de la música en el alma.

La parte incómoda

La falta de humildad rara vez se anuncia a sí misma. Casi siempre se justifica con frases como "tengo mucha presión", "me lo merezco" o "así soy". Y suele crecer en lugares donde nadie se atreve a corregir. Si eres líder, la pregunta honesta es: ¿quién en mi vida puede decirme que estoy mal y a quién escucho de verdad? Si eres parte de una congregación, recuerda que corregir a alguien en público o difundir sus errores en redes no es restauración.

Cómo recuperar la humildad

  1. Reconocer. Sin excusas ni comparaciones.

  2. Arrepentirse. "Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios" (Salmo 51:17, RVR1960).

  3. Pedir perdón a quienes se ofendió, públicamente si la ofensa fue pública.

  4. Rodearse de rendición de cuentas: pastores, mentores y amigos que puedan hablarte con franqueza.

  5. Servir en lo que nadie ve: acomodar sillas, ayudar a un grupo pequeño, cantar sin micrófono.

  6. Aceptar el proceso. Si hay una caída moral grave, a veces lo sano es apartarse un tiempo del ministerio. Pablo aconseja: "Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado" (Gálatas 6:1, RVR1960).

Hay más sobre este tema en el artículo sobre humildad y quebrantamiento.

Preguntas frecuentes

¿Ser humilde significa no reconocer mis talentos? No. Es reconocerlos como un regalo de Dios y usarlos para servir.

¿Puede un ministro caer en soberbia aunque sea sincero? Sí. Por eso se necesita rendición de cuentas continua.

¿Qué hago si mi líder es soberbio? Ora, habla con respeto y en privado, y si no cambia, busca consejo de otros líderes de confianza. Lee también iglesia: cuando no se siente como familia.

Nota: si has pasado por abuso espiritual o emocional en un ministerio, busca acompañamiento de un consejero o psicólogo profesional además de un pastor de confianza.

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